viernes, febrero 17, 2006

Que vuelva el buen tiempo.

Mis viejas albarcas de menorca se quedaron esperandome en una cala del Cap de Creus... y la situación es esta:

¡Ellas me necesitan y yo las necesito a ellas!

Pronto, podremos volver a compartir un delicioso sol, acompañado de una ligera brisa de mar y como no, una buena paella con esa cerveza helada!

Pobrecillas, fiajos que tristes estan!